Si hay un tema que estresa a casi todas las mamás primerizas (incluida yo en su momento), es el sueño. ”¿Por qué no duerme?”, “¿por qué se despierta tanto?”, “¿estaré haciendo algo mal?” , son preguntas que rondaron mi cabeza muchas noches.
El sueño fue uno de los temas que más me apasionó investigar. Tomé asesorías, leí muchísimo, y descubrí algo que me cambió por completo la forma de verlo: gran parte de lo que escuchamos como verdad: “acostúmbralo a dormir donde sea, con luz, con ruido”, no necesariamente ayuda a nuestros bebés a descansar mejor.
Recuerdo muy claro lo que me dijo una sleep coach: ”¿por qué no intentamos nosotros dormir a plena luz del día, con música y estímulos?”. Y todo me hizo sentido.
Los 4 pilares del sueño infantil
Antes de entrar en detalle, quiero que tengas el panorama completo. Para mí, dormir bien a un bebé se sostiene sobre cuatro pilares:
• Ventanas de sueño: los tiempos óptimos en los que tu bebé está listo para dormir según su edad.
• Ambiente de sueño: el espacio donde duerme y los estímulos que recibe (o no).
• Rutina: los pasos previos que le anuncian a su cuerpo que ya viene el descanso.
• Hora ideal: el momento del día en el que tu bebé descansará mejor.
Los cuatro están conectados, y los cuatro importan. Pero si me preguntas por dónde empezar, sobre todo si tu bebé está teniendo problemas para dormir, siempre digo lo mismo: empieza por el ambiente. Es el cambio más rápido de implementar y el que verás reflejado más pronto.
La importancia del ambiente de sueño
Piensa en cómo descansas tú mejor. ¿Con la luz prendida y la tele de fondo? ¿O en una habitación oscura, fresca y silenciosa? Pues a tu bebé le pasa exactamente lo mismo, solo que él aún no puede pedírtelo.
Estos son los elementos del ambiente a los que más atención les pongo:
• Oscuridad total. La luz inhibe la melatonina, que es la hormona que ayuda a dormir.
• Cortinas blackout, sin lucecitas, sin pantallas. Sé que al principio cuesta acostumbrarse, pero hace una diferencia enorme.
• Ruido blanco. Suena raro al principio, pero los bebés vienen de un lugar que no era silencioso (el útero es muy ruidoso). Un ruido blanco constante les da sensación de seguridad y bloquea ruidos repentinos que podrían despertarlos.
• Temperatura adecuada. Ni mucho frío ni mucho calor. El sobrecalentamiento es uno de los factores que más afecta el sueño y la seguridad de los bebés.
• Vestimenta cómoda y segura. Que pueda moverse, que no le dé calor, que no traiga nada suelto cerca de la cara.
• Cuna libre. Sin peluches, cobijas sueltas, almohadas ni protectores de cuna. El espacio donde duerme tu bebé debe ser un espacio seguro antes que cualquier otra cosa.
Lo que me hubiera gustado saber antes
Las únicas personas que pueden ayudar a sus bebés a descansar bien y a formar buenos hábitos de sueño somos las mamás y los papás. Nadie más. Y aunque al principio se sienta abrumador, te prometo que con pequeños ajustes en el ambiente, vas a empezar a notar cambios.
Y recuerda algo que siempre digo: todo son etapas. Cuando menos lo imagines vas a tener un adolescente que quiere dormir todo el día.
El ambiente es solo el primer pilar. Si quieres profundizar en ventanas de sueño, rutina, hora ideal y todo lo que necesitas saber para que tu bebé (y tú) descansen mejor, todo eso lo encuentras a detalle en mi manual.
Recuerda que comparto desde mi experiencia personal como mamá, no como profesional de la salud. Ante cualquier duda sobre tu bebé, consulta siempre con tu pediatra de confianza.
Un abrazo, Ana Tere.